domingo, 18 de noviembre de 2007

Las Corporaciones en la Edad Media

Enmarcado en un paisaje de murallas, torres e iglesias, surge el auge comercial en la Edad Media. La vida económica de entonces tenía como centro el mercado, además de algunos locales donde los miembros de las diversas corporaciones desempeñaban sus actividades. En ese entorno, destaca Francisco de Marco Datini, un representante de los mercaderes medievales y portador sus nuevos valores. Su casa, en Prato, Italia, actualmente se conserva como museo.

Mucho de lo que sabemos sobre la conducción de compañías y sociedades mercantiles se debe a que el archivo de Datini pudo conservarse hasta la fecha; éste, aunado a su correspondencia privada, permite echar un vistazo a la vida cotidiana, mentalidad, valores, e incluso inseguridades y angustias de aquel tiempo.
La vida económica en la Edad Media tenía como centro el mercado y algunos locales, donde los miembros de las diversas corporaciones celebraban sus actividades. La riqueza no se ostentaba y hasta los grandes mercaderes y banqueros realizaban sus negocios en sedes bastante modestas, casi bodegas. A finales del siglo XIV, la vida económica se hizo más compleja y activa: triunfaba la nueva economía de intercambio. Las grandes compañías diversificaron sus inversiones y pusieron sus capitales en varias empresas. Al poseer los medios de producción, pudieron enriquecerse a sí mismos y a sus compañías, pero también favorecieron a varias categorías de trabajadores.